Etiquetado: Callejones oscuros

Portada de la historia de terror - Callejón 0

Callejón

En los callejones oscuros uno puedo toparse con cualquier cosa. Hasta con la muerte. Esa noche había ido al cine con mi novia. Tras dejarla en su hogar opté por atajar el camino a casa por una calleja oscura. Con las manos metidas en las bolsas de mi chaqueta me...

 
Cuento de terror - noche negra 0

Noche negra

La noche era negra. Era una noche de luna nueva, y añadido a esto, ninguna estrella había asomado su rostro brillante en el cielo, con lo que la oscuridad era densa. Pero para Daga y Cuchilla la oscuridad no representaba ningún impedimento, sino todo lo contrario. Se deslizaban por la orilla de la senda,...

 
Portada del cuento corto de terror - bajo el arbol 0

Bajo el árbol

Como maestra que labora para el gobierno, no tengo poder para elegir el lugar donde impartir mis clases. Poder que el gobierno ostenta. Aprovechándose de ese poder me enviaron a este pueblo olvidado por la civilización. De no haber venido aquí, nunca me habría pasado lo que me pasó. Hacía...

 
Cuento corto de terror - los ojos del niño 0

Los ojos del niño

El grito penetró la bruma del sueño de la mujer, extrayéndola del mismo de forma abrupta. Se incorporó con una mano sobre el corazón, asustada. «¡Thomas!», pensó con miedo. Estaba segura que ese grito provenía del cuarto de su hijo, contiguo al suyo. ―Esteban, despierta ―dijo a su marido. No...

 
Portada del cuento corto de terror - el llanto de una niña 0

El llanto de una niña

Sólo eran las once de la noche. Jacobo regresaba de la feria. Su intención había sido emborracharse, pero perdió su billete de doscientos quetzales con el que pensaba costearse. Le quedó pura calderilla; unas cuantas cervezas y ya no tenía nada. Se habían ofrecido invitarlo, pero se sentía un estorbo...

 
Cuento corto de terror - Vagabundo 0

Vagabundo

Encontré al hombre en un callejón oscuro, junto a unos contenedores de basura. Ya era de madrugada y todo estaba muy frío. La sangre del hombre todavía estaba caliente. Las tripas me rugieron por enésima vez. Hacía muchos días que no comía más que trozos de fruta podrida que iba...